UN MAL MÉDICO

(Revisado por Eugenia García amor)

FICHA TÉCNICA

Nombre del autor: Ian Williams

Traducción: Mónica Lalanda

Número de páginas: 226 págs.

Fecha de publicación: abril 2020.

Editorial: SaludArte Ediciones.

ISBN: 9788412134704

 

 

 

 

 

 

TEMA

El Dr. Iwan James es Médico de Familia en un área rural de Gran Bretaña. Presenciaremos algunas de las consultas de su centro de salud, conociendo a los pacientes de su particular cupo. Como el trabajo no queda en consulta (al menos para Iwan) le acompañaremos en sus pensamientos sobre ruedas al final del día, en un momento en el que le revisitan ciertos fantasmas del pasado, concienciándonos de la importancia de cuidarse como sanitario.

PUNTOS FUERTES

Una de las grandes fortalezas de esta obra es que su autor  Ian Williams, no solo es Médico de Familia sino que además, como ha relatado en innumerables ocasiones, sufre en primera persona de un TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo). Contar la historia de un médico rural que sufre un TOC desde su perspectiva no solo le da credibilidad sino que supone un acto de valentía muy a tener en cuenta.

 

La historia se organiza en viñetas no enmarcadas y está coloreada en gama de grises. A lo largo del relato aparecen varias ilustraciones de página completa.

Se cuidan mucho los primeros planos para remarcar las reacciones de los pacientes y la reflexión del médico durante la entrevista clínica, incluyendo varias viñetas con leves cambios en la expresión facial que nos hacen intuir lo que están pensando ambos, aprovechando el recurso de la transición momento a momento.

A veces aparecen elementos que salen de la viñeta y nos hacen pararnos a observar ciertos detalles de la historia a un ritmo diferente, como unas gotas de sangre que van dejando rastro a lo largo de la página hasta llevarnos al paciente accidentado, o la escena en que un paciente se desmaya y las viñetas se van estrechando poco a poco para representar la caída.

La historia en el presente combina saltos a la infancia y adolescencia de Iwan para explicarnos el debut de su trastorno obsesivo compulsivo (TOC). En estas escenas el dibujo se vuelve más realista y la diferencia de estilos ayuda al lector a orientarse temporalmente.

Los recuerdos o pensamientos relacionados con la imaginería simbolista-satánica de infancia y juventud (que son el trasfondo del origen del TOC de Iwan), se incluyen en piezas hexagonales, incluyendo el número 6 (asociado al mal) de forma gráfica. En relación con los dibujos relacionados con esta temática, dan idea de condensar mucha información y de esconder mensajes ocultos, y de haber seguido un diseño meticuloso y planificado. Probablemente sean reflejo de la complejidad y la estructuración de los pensamientos obsesivos del joven Iwan, una especie de puzzle mental en el que, tras muchas vueltas, todo encaja en el equilibrio que solo su concentración parece poder mantener. De alguna forma estas imágenes dan sensación de orden y profundidad; quizás a una persona con TOC le produzca alivio y le dé sentido ver sus pensamientos y vivencias tan bien ordenados, como si nada pudiera salir mal porque racionalmente, está todo perfectamente pensado por sí mismo.

La tipografía cambia en función de si las palabras se refieren al diálogo de los personajes o a los pensamientos de Iwan, ayudándonos a reconocer cuándo nos encontramos ante la voz de su mundo interno.

En el transcurso de la historia aparecen algunos recursos empleados por el autor a modo de metáfora, que comentamos a continuación.

  • Desde bien iniciada la historia se nos presenta la imagen de Iwan teniendo la visión de auto-dispararse con un revólver en la boca. Estas visiones no aparecen en momentos de especial tensión, pero sí tras un cúmulo de circunstancias que nos hacen sospechar que no se encuentra bien.
  • Cuando era joven le asaltaban imágenes similares en momentos en los que le era imposible librarse de pensamientos obsesivos; tal era la angustia que le provocaban que imaginaba ser decapitado por una guillotina como única vía de detenerlos y así evitar hacer daño a quienes le rodeaban (“córtame la cabeza para detenerlo”). Vemos por tanto, la doble vertiente de las obsesiones: que incomodan al paciente al no poder librarse de ellas y que le hacen temeroso de hacer daño a otros, por ese sentido de la responsabilidad estricta hacia el entorno que padecen.
  • Imágenes de los pensamientos obsesivos. Aparecen varias ilustraciones (en función de su momento vital) en las que se representan todos los factores de los que se siente responsable Iwan, en perfecto equilibrio brotando de su cabeza: la responsabilidad de la seguridad de la familia, responsable por la muerte de su perro Sammy tras haber escuchado música de Ozzy Osbourne, el bienestar de los gemelos… “La concentración evita el desastre”, reza una de las frases. Las ideas aparecen en viñetas hexagonales (con el simbolismo que ya hemos comentado), a modo de flashes que le angustian y que percibe como contaminantes hacia el entorno. Se la circunstancia de que un día mientras cocinaba le invaden estos pensamientos y se ve obligado a tirar el guiso, representándose así una compulsión.
  • Conocemos a un paciente del cupo de Iwan que sufre TOC, a quien se dedica una página completa en la que vemos su compulsión de cerrar la puerta de casa de cierta manera en función de la hora. Comete un error que le lleva a reiniciar su ritual, utilizándose las transiciones momento a momento para reflejar la reiteración del acto. Con esto percibimos cuánto de limitante puede ser este trastorno en el día a día de una persona.
  • Iwan tiene la costumbre de montar en bici al final del día, y en uno de los paseos reaparecen pensamientos obsesivos alrededor de la rueda de la bicicleta, representando la “rumiación” interna del personaje.
  • En la portada aparece una ilustración de Iwan sujetando una calavera como hiciera Hamlet en su discurso sobre el “ser o no ser”; esta imagen podría ilustrar la idea del médico como persona que toma responsabilidades sobre las vidas de los demás y que duda antes e incluso después de tomarlas.

POR QUÉ ES MEDICINA GRÁFICA

Esta novela gráfica puede ser de interesante lectura para sanitarios, estudiantes de ciencias de la salud y población general. Se muestra la parte menos amable del trabajo como sanitario y la repercusión que pueden tener la presión laboral y los factores individuales en tu salud mental. Es una historia que puede abrir conversaciones entre sanitarios al sentirse reconocidos en el personaje de Iwan, ya que se muestra la parte más humana del médico: el médico como paciente que tiene una historia y que necesita cuidarse para poder cuidar. A los estudiantes les puede servir como alarma de aquello que no hay que tolerar como sanitario y de la importancia de reconocer las debilidades propias y ponerlas remedio, así como para hacerse a la idea del trabajo que realiza un especialista en Medicina de Familia y Atención Comunitaria. A la población general le abriría los ojos hacia una imagen más terrenal del médico, desmitificando así el status de superhéroes (que tan de moda está en nuestros días) que trae consigo altas exigencias y responsabilidades hacia los sanitarios.

Podemos resumir los temas más importantes en dos: la consulta de Atención Primaria y el personaje de Iwan como médico y humano. De manera secundaria su lectura puede resultar útil para entender el funcionamiento de un centro de Atención Primaria en el sistema nacional de salud británico (NHS)

La Consulta de Atención Primaria

Se nos abre la puerta a la consulta de Iwan, en la que presenciamos escenas de consultas en el centro de salud y en el área extrahospitalaria, que dan cuenta de lo variopinto que puede ser un día como médico de familia.  De hecho hay una frase clave en la novela que refleja que el médico tiene que tener la mente abierta a cualquier posibilidad, pues en su silla se sientan todo tipo de vidas: “los médicos, al igual que los artistas, tenemos que estar familiarizados con el diablo, si no estaremos ignorando una gran parte de la realidad de la existencia”.

A lo largo de la historia aparecen distintos prototipos clásicos de pacientes de la consulta de atención primaria: paciente demandante, paciente difícil, paciente en situación terminal, paciente pluripatológico…además de situaciones propias de esta especialidad como urgencias extrahospitalarias, la comunicación de malas noticias, la gestión del duelo, etc.

Hay algunos ejemplos que recuerdan la importancia de ejercer la prevención cuaternaria, el “no hacer”. Uno de ellos es un paciente anciano, interno en una residencia, que padece degeneración macular desde hace años y que parece estar desarrollando una enfermedad de Charles Bonnet (el cerebro genera alucinaciones visuales tras años de ceguera); en los últimos días se visualiza dentro de una catedral en lugar de en la residencia. El paciente defiende su cordura rotundamente y a la pregunta de si le causa molestia tal síntoma responde que “es mejor estar en una catedral que en una residencia”. Es un buen ejemplo de cómo orientar la intervención: aunque exista un diagnóstico si al paciente no le causa malestar, la estrategia puede ser no hacer.

Se presenta un debate sobre ciertas responsabilidades administrativas del médico de familia como la expedición de la licencia de armas. En la mente del paciente es más sencillo, ya que “los médicos ganan un sueldazo, para asumir responsabilidades”.

Se muestran también las distintas actitudes que puede presentar un médico ante un conflicto médico-paciente. Ante el caso de una paciente que acude consultando un supuesto diagnóstico de trastorno límite de la personalidad, uno de los médicos del centro de salud cree tajantemente que es cierto por el hecho de estar en la historia clínica. Iwan se toma el tiempo de revisar la historia y encuentra una anotación confusa que no deja claro que la paciente lo padezca.

Otros temas de interés son la falta de confidencialidad en las salas de descanso del centro de salud y el maltrato del profesional sanitario, ejemplificado en un momento en que Iwan es grabado con una cámara atendiendo una urgencia (vulnerando así su privacidad).

La historia de Iwan.

Con la historia de Iwan podemos apreciar la incapacidad que produce el TOC en la vida de una persona: te vuelve esclavo de tus pensamientos, generando malestar psíquico y rutinas que afectan al transcurso normal de un día, de tus relaciones sociales…Además, al presentarse el desarrollo del trastorno desde su origen hasta el momento presente, podemos ver los factores que pudieron contribuir a su origen (educación religiosa y quizás estricta aunque no se mencione literalmente, personalidad responsable, estudiante de Medicina, paternidad precoz…) y los matices que han quedado en su personalidad tras la curación (inseguridad ante toma de decisiones, duda permanente sobre decisiones del pasado y con ello de su propia biografía).

Un día en consulta Iwan logra el mayor nivel de empatía posible con un paciente, confesándole que padece él mismo padeció un TOC. El paciente se sorprende y con la confianza que se genera en la entrevista clínica, acepta acudir a terapia por recomendación suya.

Hacia el final de la novela, habiendo visitado el pasado de Iwan y viendo su comportamiento presente, queda claro, y él mismo llega a reconocerlo, que no se encuentra bien. De alguna forma se ha producido un cambio en sus obsesiones para dar lugar a ideas obsesivas que empiezan a mellarle. Un amigo le comenta con toda naturalidad “¿y cómo es que tú no estás en terapia?”. Esto es reflejo de cómo los sanitarios soportan muchas presiones día a día que van arrastrando y se olvidan de sí mismos.

En el momento de crisis sanitaria que atravesamos es interesante revisitar historias como esta, que nos recuerden que los sanitarios no son héroes, y que tienen una vida, una familia y unas aficiones que cuidar al salir por la puerta del trabajo, aunque muchas veces el trabajo y la vida sean dos mundos difíciles de disociar si vives en una comunidad tan cercana como la de Iwan y si tienes momentos de inseguridad que te hagan dudar de las decisiones que tomas.

Con este volumen se inaugura la editorial SaludArte, fruto del trabajo editorial de nuestro compañero José Luis de la Fuente y de la traducción de nuestra coordinadora Mónica Lalanda, que traerá más Medicina Gráfica en español de aquí en adelante.

ENLACES DE INTERÉS

Perfil Ian Williams en Twitter: @TheBadDr

Ian Williams en Myriad Editions: https://myriadeditions.com/creator/ian-williams/

Reseña original en el blog Graphic Medicine: https://www.graphicmedicine.org/comic-reviews/the-bad-doctor/

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