PSIQUIÁTRICO I (EL FRENOPÁTICO)

(Revisado por Eugenia García Amor)

FICHA TÉCNICA

Nombre de la autora: Lisa Mandel

Número de páginas: 88 págs.

Fecha de publicación: enero 2011

Editorial: Astiberri

ISBN: 978-84-92769-97-1

 

 

 

 

 

TEMA

En este primer volumen, Lisa Mandel narra la realidad de los hospitales psiquiátricos (frenopáticos) en la Francia de finales de los 60. Inspirada por las anécdotas que su madre, enfermera psiquiatra, le viene contando desde niña, se propone recopilar estos relatos y profundizar en la vida en estos complejos lugares.

PUNTOS FUERTES

La novela comienza con una introducción en la que la autora explica por qué dibuja esta obra y deja que los principales personajes se presenten: la madre de Lisa, su padrastro y tres antiguos compañeros de enfermería psiquiátrica. A partir de su testimonio, Lisa los convierte en protagonistas de las historias breves (de una a tres caras cada una) que se desarrollan en el psiquiátrico. Antes de empezar, nos alertan de que van a dar una visión subjetiva de las cosas a partir de su experiencia personal, no aspiran con ello a contarnos la verdad de la psiquiatría. Creo que todo esto contribuye a dar credibilidad a la obra, ya que explica claramente cuáles son sus fuentes y se aparta de la idea de que su novela condene a la psiquiatría en general; da a conocer las prácticas arcaicas y poco éticas de centros que en lugar de estar orientados a la curación de los pacientes psiquiátricos, tenían como objetivo encerrarlos para proteger a la sociedad.

Mandel utiliza un estilo sencillo, con un trazado ligero que en ocasiones se vuelve tortuoso, recurso que utiliza para evocar sensaciones como olores desagradables, frío, dolor, el humo del tabaco…Vemos un ejemplo en la primera historia, “Cálida intimidad”, en la que las enfermeras encargadas del pabellón de mujeres describen el olor nauseabundo del lugar, resultado de los escasos recursos de limpieza disponibles.

No hay líneas de viñeta, los dibujos se suceden uno tras otro siguiendo un ritmo trepidante, agilizando la lectura. Para rotular los diálogos, utiliza las minúsculas y un estilo de letra de caligrafía, que da apariencia de diario. La gama de colores sencilla; gris como color de fondo en la mayoría de bocadillos, marrón en contadas ocasiones, negro como fondo para los títulos de cada historia y naranja. La utilización del naranja se reserva para centrar el foco de atención del relato: un personaje que grita, un objeto clave en la trama…

La autora utiliza algunas metáforas ingeniosas que nos arrancarán alguna sonrisa si las percibimos. Las dos más claras son:

  • Personificación del Haloperidol, que aparece como una “H” gigante con ojos y boca, que responde un “a ver qué podemos hacer” ante una sociedad que grita “protegednos de los locos”.
  • Representa la cabeza “desordenada” de un paciente psicótico como un batiburrillo de tornillos y engranajes. La psicosis era entendida como una “malformación” del aparato psíquico que para curarse requería desmontar el aparato y volver a montarlo correctamente. Producto del proceso de regresión, surge una cabeza “ordenada”, que es representada como un puzzle de bloques de madera que encajan a la perfección.
  • Sin ir más lejos, tras leer la obra nos percatamos de que la portada es una metáfora del psiquiátrico: un bote de píldoras con pacientes encerrados.

 

POR QUÉ ES MEDICINA GRÁFICA

Este comic sería un recurso útil para estudiantes y profesionales. A modo de visión global, podríamos decir que explora cuatro aspectos fundamentales: malas praxis, relación profesional-paciente, relación entre profesionales y por último, psiquiatría y sociedad.

Se trata de una novela sobre historia de la psiquiatría que nos hace reflexionar sobre ciertas prácticas que, por desconocimiento y falta de recursos, se llevaron a cabo en el pasado. En aquel momento la psicosis se concebía como una malformación del aparato psíquico que era necesario desmontar y montar correctamente para curar al paciente. Para lograr esta regresión, se utilizaban métodos como el de Sakel (deprivación glucémica con insulina), cura del sueño, absceso de fijación, terapia electroconvulsiva sin anestesia general y a un voltaje inadecuado… La aparición de los neurolépticos trajo consigo el silencio a los hospitales psiquiátricos, pero los efectos terapéuticos y la posología eran más bien desconocidos por lo que eran administrados como verdaderos “cócteles”.

Uno de los puntos más interesantes que explora este comic es la relación profesional paciente en el psiquiátrico. A lo largo de la novela vemos algunos ejemplos de conductas agresivas consecuencia de una mala gestión de las emociones en situaciones límite. “Precisamente en esos momentos de angustia es cuando puedes perder los nervios” afirma Albert, uno de los enfermeros. Lo cierto es que algunos profesionales aprovechaban situaciones de violencia para “repartir sin motivo”. El miedo a “la locura”, sumado a la autoridad del profesional sobre el paciente y la necesidad de autodefensa desencadenaba en violencia.

No todo es gris en el Psiquiátrico, también podemos ver cómo los enfermeros, en un día a día tan cruento, “compensaban lo horrible de aquel sitio”: partidas de petanca con los pacientes, peluquería en el pabellón de mujeres, y alguna que otra trastada. Como siempre el humor es buen compañero de trabajo.

En cuanto a la relación entre profesionales, se dejan entrever las distintas perspectivas que existían entre compañeros, como cuando uno de los enfermeros decide dar una sesión de TEC a un paciente y otro enfermero se las ingenia para que el paciente coma un bocadillo esa mañana y no pueda recibir TEC (ya que hay que ir en ayunas). También hay ejemplos de cómo afectaban algunas situaciones a los enfermeros: “tras ver una sesión de TEC, me dieron ganas de mandarlo todo al garete”.

Por último, aspectos de la relación psiquiatría y sociedad. Como hemos comentado, en esta institución no se perseguía la curación, sino que el paciente se hiciera a vivir ingresado. Fuera no existía ninguna estructura que permitiera el seguimiento de estos pacientes, y el estigma que arrastraban complicaba su reintegración en la sociedad.

Por suerte, al terminar la novela, nuestros queridos narradores nos hablan de nuevos comienzos: la mayoría abandonan ese psiquiátrico y empiezan a trabajar en centros de régimen abierto en los que se practica una nueva psiquiatría. El resto, es otra historia que CONTINUARÁ…

ENLACES DE INTERÉS

Primeras páginas de la obra: http://astiberri.com/spree/products/1861/Psiquiatrico-Avance.pdf?1438157985

PÁGINA WEB DEL AUTOR

Twitter: @lisa_mandel

Facebook: Lisa Mandel

Blog (archivo): http://web.archive.org/web/20110723184341/http://lisamandel.net/

 

2 comentarios sobre “PSIQUIÁTRICO I (EL FRENOPÁTICO)

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  1. Reblogueó esto en Dra. Garabatosy comentado:
    Uno de los propósitos del movimiento Medicina Gráfica es recopilar las novelas gráficas escritas o traducidas al español que se desarrollan en el entorno sanitario o tratan temas relacionados con él.

    La época de exámenes se lleva mejor con cómics, así que decidí acompañar mi estudio de Psiquiatría con esta joyita de Lisa Mandel, su primer volumen de la serie “Psiquiátrico”.

    Me gusta

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